Todos
hemos tenido la oportunidad de escuchar radio y de disfrutar de su
programación, sin embargo desconocemos lo que es realmente el trabajo radiofónico
y cómo se desarrolla.
La
radio es un medio de comunicación y como tal lo que busca es comunicar, valga
la redundancia, para que se dé la comunicación debe existir un emisor, un
receptor y un mensaje. Dentro de la radio el emisor vendría a ser el locutor y
el receptor los oyentes. El mensaje es enviado por el emisor, llega al receptor
y este lo recibe, lo analiza y entiende. Para que el mensaje sea comprendido a
la perfección por el receptor, tanto el emisor y el receptor deberán utilizar
el mismo código o idioma. Si en la decodificación del mensaje existió algún
problema, es decir el receptor no pudo captar el mensaje, el proceso de comunicación
sería fallido.
Que
el mensaje no sea captado correctamente por el receptor, los oyentes, se debe a
los ruidos que se producen en la radio, que son todas las interrupciones y
alteraciones que impiden la comprensión del mensaje. Los ruidos pueden ser físicos
y también técnicos; la misma voz del locutor a veces los producen, la calidad
del micrófono, también se deben a que los equipos de audio y transmisión no
están calibrados correctamente, los ruidos también son causados por los mismos
oyentes, quizá algunos sean sordos o en el lugar donde están escuchando radio
hay mucho bullicio. Pero también existe otro tipo de ruido y quizá sea el más difícil
de combatir, el ruido cultural, esto se da cuando se utilizan palabras o
idiomas que el receptor no entiende, para poder llegar a los oyentes se deben
utilizar palabras claras y precisas, no todos utilizamos el mismo léxico, pero los
locutores deben adecuarse al que utilizan sus oyentes, otra causa también es
que cada persona interpreta el mensaje a su manera, y tal vez sea muy diferente
a lo que el emisor quiso transmitir, tenemos diferentes maneras de pensar y de
ver la realidad, diferentes costumbres. Se debe recordar que hacer radio no es
sólo mandar mensajes, sino es entablar una relación de confianza con los oyentes,
saber cuáles son sus necesidades, qué piensan y qué sienten. Es un proceso de
interacción y de intercambio. El locutor en su rol de comunicador debe saber
escuchar y entender al oyente, debe conocer al público al que se está
dirigiendo, saber cómo vive, cómo se expresa, cuál es su realidad, para que en
el momento del programa sepa cómo expresarse y sea entendido.
En
los programas radiales también es necesario hacer una pausa no sólo para lograr
expectativa en el oyente sino también con el fin de que el programa no se torne
aburrido y tedioso. El silencio en la radio resalta las palabras dichas por el
locutor. La radio nos seduce indirectamente y esto lo logra a través de la
música, la mayoría de personas prende la radio sólo para escuchar música, para
liberarse de tensiones y preocupaciones.
Buscar
el lenguaje más adecuado para dirigirse al público, puede ser una tarea difícil
para el locutor, para hablar en radio se debe utilizar un lenguaje sencillo,
con palabras concretas, que todos puedan entender, el lenguaje cotidiano, eso
no sólo ayudará a que el mensaje sea comprendido sino también a que exista
mayor cercanía entre el locutor y el oyente. Se debe tener bastante cuidado con
lo que se dice por radio, tratar de pensar bien antes de decir algo, para que
no se malinterprete el mensaje y no sea tomado como un insulto o burla.
El
hacer radio no es una tarea fácil, no es simplemente sentarse frente a un
micrófono y hablar, es saber qué decir y cómo decirlo, utilizar expresiones
adecuadas, el tono de voz correcto. Despertar la imaginación de los oyentes. El
mundo radiofónico es admirable, sigamos disfrutando de la magia que nos ofrece
escuchar radio.
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